BOB: Cenizas sobre el Puerto

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BOB: Cenizas sobre el Puerto

Mensaje  Trebol el Lun Ago 23, 2010 10:45 am

-" El 2 en el aire Señor, lo tengo a la vista y le formo"
-" Royer" fue mi respuesta
No habían pasado ni 10 segundos de mi última respuesta cuando el avión se descontrolo literalmente
-"Estoy cayendo estoy cayendo"
-"Señor, trate de salir de esa perdida!!!" Estoy viendo al Líder caer, estoy viendo al líder caer!!!!!!" gritaba Dogo en frecuencia.
Justo en ese momento que no me podía eyectar y el agua estaba casi en mi parabrisas, recé por ultima vez, cerré mis ojos y espere el golpe...PUM!!!
El piso de la habitación era muy duro.Como pude me levante, me di cuenta que estaba todo transpirado y que solo había sido una horrible pesadilla.
Con una tasa de café en la mano, Raptor me miraba asombrado
-"Estas bien?"
-"Si, si ..gracias" respondí
Directo a las duchas para sacarme ese horrible sueño de mi cuerpo.
"Apúrate con ese baño, que en 10 minutos llega el compañero nuevo que han enviado a la Base.." dijo Raptor
Ostias!!... me había olvidado que tenía que ir a recibirlo para mostrarle la Base y presentarlo ante el Grupo
Parado con su uniforme impecable ahí estaba...
-" Hola, soy el Teniente Goblin" dijo un tanto asustado el muchacho
-"Hola muchacho, no hay tiempo para muchas presentaciones.Por sino lo sabias, estamos en Guerra y no vamos a permitir que ningún maldito alemán, entre en nuestro territorio; Asi que cambiate para volar que en 15 minutos tenemos el briefing de vuelo.."
Las palabras de Raptor siempre son chocantes.Pero es un buen compañero al fin.
Sala de briefing.Trazamos la ruta a realizar.Despues de muchos intercambios de ideas, decidimos la ruta que íbamos a hacer.No sabíamos bien por donde venían los alemanes... pero venían.
-"Todos a los aviones!!!" grito Raptor "Ya salimos!!!"
Los Hurri estaban adelante nuestro.Ellos atacarían a los bombarderos alemanes y nosotros les sacaríamos de encima a los malditos cazas.
Escuche por frecuencia como uno por uno iban saliendo mis compañeros.
Me preocupaba el piloto nuevo, ya que le habían asignado un avión que durante los últimos meses, había tenido una falla.
Lo escuche decir "Goblin en el aire", pero creo que después de eso su aeronave empezó a fallar y tuvo que volver a la base.
Una vez en el aire intentamos formar.Particularmente tuve varios sacudones en mi avión que me hizo perder la formación.
No tuve tiempo para volver a formarlos alemanes ya estaban aqui.
-"Abajo, abajo, están volando bajo!!" gritaba Raptor en frecuencia.
Y ahí nomás lo vi.. un hermoso B109 que intentaba atacar a un Spitfire.. me tire en picado hacia el! me le puse a su seis, mientras el maldito bastardo maniobraba excelentemente bien!!
Cuando seguía en picado y a punto de apretar mi disparador, vi a mi derecha una sombra que pasaba a toda velocidad!!!
Era Dogo que también estaba en persecución y que casi nos estrellamos en el aire los dos! Tire de mi palanca y pude esquivarlo!!
-" Creo que me toque con alguien!!".. decía Dogo en frecuencia
"Me parece que fui yo que estoy en persecución"..le dije para aclarar las cosas
" Tu avión esta bien??" preguntaba Dogo.. "Por que al mio se le salio alguna parte y casi no lo puedo dominar"
No le podía contestar.. estaba cegado con ese B109 que seguía maniobrando
Sin saberlo, había caído en una trampa.Un caza alemán ya estaba a mis 6 y poco pude hacer.Con la primera ráfaga de tiros, me dejo el avión inutilizable.Mi cabina estaba repleta de aceite y no me respondía nada del avión
"Me eyecto!!! Me eyecto!!" grite desesperadamente!
Después fue todo agua.Infle mi botes salvavidas y quede en el inmenso océano pensando en todo lo que me había pasado.
Lo único que pensaba es que mis compañeros tuvieran mejor suerte que yo y no dejaran entrar a la isla a los alemanes

Interesantisima misión.Lastima que me bajaron LPTQLP!!!! Me la dio justo a mi seis!!!!
La verdad un gusto haber vuelto a los cielos con ustedes.Siempre un placer!
Un gusto y reconocimiento especial para Goblin que estuvo entre nosotros.Se ve que por un problema de su conexión, se iba de la partida.pero ya va a haber tiempo compañero donde podrás disfrutar al 100%.Cualquier cosa avísame que estoy a tu disposición

Saludos

Pablo

Algunas fotos de la misión de ayer

Saliendo los hurri



Los alemanes se venían con todas sus fuerzas para atacar la isla



Esta imagen es muy graciosa, ya que es Raptor que estaba con un 110 luchando, y en un momento se pasaron los dos y quedaron uno al lado del otro




El momento que me rompen el motor




Momentos en el que a Raptor se le detiene el motor de su avión



Al final los Stukas pudieron llegar y bombardear el puerto





Lo bajan Raptor



Dogo intenta aterrizar de emergencia





Y estas fotos fueran sacadas desde la camara del avion mio :D











Última edición por Trebol el Lun Ago 23, 2010 1:51 pm, editado 1 vez

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Re: BOB: Cenizas sobre el Puerto

Mensaje  BLAZE29 el Lun Ago 23, 2010 12:54 pm

Son duros estos Alemanes eehh!! Muy buenas fotos Trebol!!!
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Re: BOB: Cenizas sobre el Puerto

Mensaje  RAPTOR el Lun Ago 30, 2010 3:30 pm

Definitivamente ese bar era un asco, pero a medida que iban transcurriendo las semanas después del primero de julio, se convirtió para nosotros en algo así como nuestra “casita del árbol”. Ahí festejábamos nuestras victorias, y ahí también bebíamos una medida de aquella botella de licor añejo que Charles nos servía (que a decir verdad, nadie sabía bien que contenía) haciendo silencio durante largos minutos, cuando alguno de nosotros ya no regresaba.

Era el 18 de agosto... ¿o era el 17? ¡Cielo Santo!, ya no puedo recordar ni en que día vivo. Se hace difícil saber exactamente que día es cuando Jerry no te da descanso.
Bueno, como sea... El jefe me había ordenado ir a localizar a un piloto recién llegado, veterano de la Batalla de Francia y de la Evacuación de Dunquerque. Lo había estado buscando toda la condenada mañana. De pronto se me ocurrió que podría llegar a encontrarse en el bar, aunque ciertamente era demasiado temprano como para estar bebiendo.

- “¡Ehh Muchacho!” – grité mientras le hacía señas al chico que conducía el Jeep. Se detuvo justo delante mío.
- “¿Sr.?” – preguntó con cierto temor.
Le di la última pitada a mi cigarro y lo arrojé al piso.
- “Hazme un favor, llévame al bar de pilotos.”.
- “¿No le parece un poco temprano para eso Sr.? Son apenas las diez de la mañana.”.
Lo miré fijamente a la cara. Eso pareció bastar.
- “Claro Sr.”. – respondió dándose cuenta de la estupidez que había dicho – “Vamos.”.
Realmente el bar no estaba tan lejos como para hacerme llevar en Jeep , pero ya de bastante mal humor me encontraba como para tener que hacer media milla más a pie. ¡Con todo lo que tenía aún por hacer!
En un santiamén llegamos al bar. Me apeé del vehículo y le hice señas al oficial como para indicarle que me esperara unos instantes.
Un olor a tabaco y alcohol salió de inmediato cuando abrí la puerta. Pilotos de varios escuadrones aquí y allá. Algunos jugaban a las cartas, otros simplemente bebían. Me acerqué hacia el barman que se hallaba limpiando la barra con una franela.
- “¿Tan temprano Ud. por aquí Sr.?”. – me preguntó Charles al tiempo que me servía medio vasito de Whisky.
Estaba por indicarle con la mano que no me sirviera nada, pero luego miré el vaso y me dije: “Que diablos...” e hice fondo blanco.
- “¿Cómo estas Charles?”.
- “Ohh, he tenido días peores, pero también mejores. ¿Y Ud.?”.
Miré al viejo algo sorprendido.
- “¿Es una broma amigo? Estamos en guerra ¿recuerdas?”.
Tragué el resto de Whisky que quedaba, y apoyé el vaso firmemente sobre la barra.
- “Mira.”. – continué – “Ando buscando a un piloto recién llegado de Francia; esta es su foto... ¿Lo has visto?”.
Mientras seguía limpiando la barra con esa franela llena de mugre (lo que hacía que pareciera que más bien estaba ensuciándola), Charles me indicó con el rabillo del ojo y una seña de cabeza al extremo derecho de la barra. Ahí se hallaba sentado sobre el taburete un sujeto de aspecto sombrío con una gruesa chaqueta de cuero marrón y su gorra de oficial piloto. Con los brazos sobre la barra, miraba tristemente su vaso de Escocés.
- “Cuántas lleva?”. – inquirí a Charles.
- “Sólo esa”.
- “¿Sólo esa?”.
- “Si, hace más de una hora que se la serví y ni siquiera la ha tocado.”.
- “¿Sabes que le ocurre?”
- “Perdió a su familia tras la evacuación de Dunquerque. Un ataque de Stukas.”.
- “¿Te das cuenta Charles? Hoy puedes ser el hombre más feliz sobre la tierra, pero mañana... Mañana vendrá un estúpido dictador a tomar el control de un país lleno de racistas para acabar con tus sueños y con tu mundo. En fin, de todas maneras tengo que hablar con él.”.
Me levanté de mi asiento y me dirigí hacia la triste figura.
- “Disculpa.”. – le pregunté tocándole suavemente el hombro – “¿Tu nombre clave es Goblin, ¿verdad?”.
- “Depende de quién quiera saberlo.”. – respondió con voz grave y sin apartar la vista del vaso.
- “Bueno, aquí los del escuadrón me conocen como Raptor.”.
- “¿Escuadrón 27?”. – replicó.
- “Así es”.”
- “Ya he oído hablar de ustedes.”. “¿Qué se te ofrece?”.
- “Te vienes con nosotros.”.
Con mirada relampagueante, su rostro con barba de una semana apareció por debajo de la visera de su gorra. Ahora sí me miraba fijamente a los ojos.
- “¿Ah, si?”. – preguntó desafiante.
Todo indicaba que iba a tener problemas con este tipo; sin embargo, pareció despertar de su letargo. Se levantó ágilmente del taburete, tomó de un trago el Whisky y se limpió la comisura de los labios con la manga de la chaqueta.
- “Très bien.”. – dijo a la perfección. Aparentemente nuestro compatriota dominaba muy bien el idioma galo – “Disculpa el francés. Es un habito arraigado.”.
- “No te preocupes.”.
Salimos del bar y nos subimos al Jeep que aún nos esperaba. Mientras volvíamos a la base, puse al tanto a Goblin de cómo nos manejábamos en el escuadrón; pero realmente parecía no importarle un demonio, todo le daba igual. Sentía una verdadera lástima por él. Estos sujetos que lo han perdido todo y que tratan de encontrar la muerte lo antes posible, me llenaban siempre el corazón con una angustia espantosa.
- “Bueno, ahora me gustaría saber que experiencia tienes en combate. Supongo que habrás visto mucha acción en Francia, ¿no es así?”.
- “Trece.”. – dijo por toda respuesta.
“¿¡Trece horas de vuelo!?”. – repetí en mi mente – “¡No es posible! Los alemanes no nos daban respiro y el comando me mandaba a buscar a un piloto que tan sólo ha volado trece horas?. Será mejor que lo ponga a entrenar de inmediato o Jerry se lo comerá para el almuerzo.”.
- “Escucha, lo lamento. Creí que me asignarían un piloto con algo más de experiencia. Lo mejor será que te derive con el Tte. Dougan, él se encarga de adiestrar a los pilotos recién llegados y...”.
- “Trece derribos.”. – interrumpió Goblin
- “¿Disculpa?”.
- “Trece derribos confirmados.”. “En realidad fueron algunos más, pero el comando nunca nos contabiliza todas nuestras victorias.”.
“¡Carajo!”. – grité para mis adentros – “¡Es un maldito As!”.
- “Bueno, en ese caso...”.
No pude terminar la oración. Llegando a la base, pude escuchar el estruendo producido por el graznido de la sirena de alerta.
- “¡Apresúrate muchacho!”. – ordené al oficial dándole un golpe en el casco para que condujese más deprisa.
Una escuadra de Hurricanes ya estaba con los motores en marcha y lista para el despegue.
- “¿Otra vez?”. – pregunté al aire mientras nos bajábamos del Jeep y corríamos hacia el cuartel.
Toda la base era un caos.
Corriendo en dirección contraria junto a una manda de pilotos, vi a Trébol y a Dogo dirigirse hacia sus Spitfires.
- “¿Dónde diablos estabas?”. – me preguntó Dogo tomándome por los brazos. – “¡Jerry viene para acá! Las chicas del comando informan que se aproximan en dirección al puerto de Portsmouth... ¿Quién es él?”. – se interrumpió a si mismo mirando a Goblin.
- “El piloto que te dije que iba a salir a buscar esta mañana.”.
- “Ah, si.”. – respondió a las prisas y sin darle mucha importancia al asunto. – “Goblin, ¿no es así? Bien, tu aparato será aquel de la izquierda, ¿lo ves? No te preocupes, es buen avión. Aquí lo consideramos de buena suerte. Buen tipo el último que lo usó. No murió hasta haber aterrizado y apagado el motor.”.
Definitivamente Dogo no tenía lo que se dice “tacto”, aunque en este caso era preferible la cruda verdad.
- “¡Hey, ustedes! ¡Vámonos ya! Tu, el nuevo, ponte este chaleco y apresúrate, sales con nuestra sección.”. – ordenó Trébol al tiempo que le arrojaba un chaleco a Goblin. – “Raptor, ¿guías tu?”.
Asentí con la cabeza.
Ya algunos Spitfires estaban en marcha e iniciaban el rodaje hacia la pista. Ian, el jefe de mantenimiento, terminaba de hacerle ajustes a mi avión.
- “¡Sr.!” – me dijo mientras corría para subirme a la cabina – “Pude reparar el problema del paso de combustible y las líneas de alimentación, pero las mangueras de fluido hidráulico aún presentan inconvenientes, puede que los flaps se le traben.”.
- “¡Sólo ponlo en marcha Ian!”.
- “¡Dios lo acompañe Sr.!”.
Miré a Ian por unos instantes y tragué saliva. ¡Cómo lo odiaba cuando decía eso! Se me ponía la piel de gallina.

...

- “Rojo 1 en el aire”. – informé
Trébol, Dogo y Goblin fueron notificando su ascenso uno a uno en cuanto estuvieron arriba: - “Rojo 2 en el aire, 3 y 4 en el aire”.
Rápidamente fuimos adquiriendo velocidad y altura, tarea en la que el Spitfire se destaca sin duda mucho más que ninguno de los otros aviones de la RAF, y hasta me atrevería a decir que ningún avión en servicio de ninguna otra fuerza aérea del mundo cumplía esta tarea tan bien como el nuevo Supermarine.
Un poco más arriba nuestro y como dos millas más adelante, podía divisarse a la sección de Hurricanes ya perfectamente formados.
A mi derecha un poco rezagado, el Spit de Goblin sufría constantes paradas de motor. Sin dudarlo le ordené volver. No estaba dispuesto a perder a un As sólo porque su avión no estaba en condiciones, por más “de buena suerte” que Dogo dijera que ese avión fuese.
- “Goblin, será mejor que regreses.”.
- “No es necesario Sr., puedo continuar.”.
- “No te lo estoy consultando. Es una orden. Regresa a la base inmediatamente.”.
En señal evidente que mi orden no le había agradado nada, Goblin rompió bruscamente hacia la derecha con rumbo a la base sin decir palabra. No tardé en perderlo de vista. Nadie hizo el menor comentario al respecto, por lo que entendí que los demás eran de igual pensar que yo.
- “Aquí Líder Rojo para Control Primula. Notifico un numeral con daños en el motor y de regreso a la base. Solicito se lo releve de inmediato, cambio.”.
- “Entendido Rojo 1.”. – respondió una sensual voz femenina.
Antes de cruzar el acantilado, Sandy, un joven piloto recién egresado que había estado bajo mi entrenamiento, se nos unió.
- “Buen día chico.” – lo saludé mientras se pegaba a mi ala.
- “Buen día Señores.”. – respondió cortésmente.
- “Sandy, hoy no quiero ninguna tontería ¿de acuerdo?”. – chillaba Trébol en alusión a la costumbre de Sandy de apresurarse demasiado y no seguir las órdenes. – “Quédate formado con nosotros y haz lo que te ordenemos. Los alemanes no vienen a jugar ni están de día de campo, ¿has entendido?
- “Roger Sr.”. – respondió sin mucho ánimo.
- “Maldito mocoso.”. – terminó pensando Trébol en voz alta creyendo que nadie lo escucharía. Pero todo el escuadrón, Sandy inclusive, estaba acostumbrado a las rabietas de Trébol, así que nadie le dio mayor atención.

...

Ya sobre el Canal, no tardamos mucho en divisar un gran enjambre enemigo volando bajo que se dirigía en dirección contraria.
- “Aquí Líder Rojo para Control Primula. Tenemos una formación volando bajo con rumbo aproximado 3-6-0. Confirme amigo o enemigo, cambio.”.
- “Control Primula para Líder Rojo. Confirmado. Ese es el enemigo.”.
- “¡Señores, Tally Ho! ¡Jerry a las 11, abajo!”
- “Dividámonos para echarle una manito a los Hawkers.”. – sugirió Dogo.
- “Me parece bien. Tu y Trébol vigilen a los cazas. Sandy, vienes conmigo.
- “¡Roger!” – respondieron todos al unísono.
Aunque la idea de Dogo era apreciada y en cierto modo correcta, rara vez podíamos apegarnos a este plan. Eran muchas las cosas que pasaban en el aire cuando el cielo estaba infectado de aparatos de toda clase.
Con Sandy a mi lado, vimos a la primera sección de bombarderos. Nos tiramos en picado sobre ellos intercambiando los primeros disparos, más por cortesía que por su efectividad. Iniciamos el viraje y el ascenso para situarnos nuevamente sobre ellos.
- “¡Ahí tienes a Heinkel Sandy!”. - le indiqué – “Justo abajo tuyo. Céntralo en la mira y dispárale cuando estés listo... ¡Ahora chico, ahora!
El motor derecho del Heinkel se incendió tras una ráfaga de tres segundos. El Spitfire pasó a escasos centímetros de la silueta del bombardero.
- “¡Buen tiro, buen tiro!”.
Por mi izquierda, vi pasar a tres aviones a toda velocidad. Eran dos Messerschmitt que iban en persecución de un Hurricane:
- “¡Dos 109 delante mío! ¡Voy tras ellos!
Percatándose que los había visto, ambos cazas alemanes rompieron su formación abandonando a su presa. Decidí seguir al que parecía ya haber sido tocado, puesto que tras de si, dejaba un fino hilo de humo blanco.
Me vio cuando viré para situarme tras de él, y metiendo a tope el timón de dirección hacia el interior del viraje, me pasó por debajo a punto de rozar mi aparato. Rápidamente ascendí haciendo un viraje vertical. Justo antes de entrar en pérdida, me lancé tras él y pude dispararle una ráfaga corta según me iba acercando, antes de que volviese a salirse de mi visor de puntería.
Desde luego que aquel piloto alemán sabía como había que manejar un 109. Nunca había visto a ninguno revolverse como éste, y estaba seguro de que en cualquier momento sus alas se le desprenderían del fuselaje; sin embargo resistieron en su sitio y continuó obligándome a seguirle en aquel condenado baile mientras yo me esforzaba por conseguir engancharlo con mi visor otra vez.
En dos ocasiones conseguí lanzarle una ráfaga corta, pero no creo que le alcanzase, entonces él consiguió virar hacia mi cola; efectuando un brusco viraje a la vertical, conseguí acercarme a la suya. Era evidente que sus virajes llevaban a su avión hasta el límite de sus posibilidades, y pude ver como sus flaps estaban extendidos, lo que demostraba que estaba a punto de entrar en pérdida. Además, su alerones parecían también estar a punto de arrancarse, ya que primero un ala y después la otra se inclinaron violentamente.
De repente, y ofreciéndome una magnífica posibilidad, el Messerschmitt salió rápidamente y realizó un medio tonel invertido pasando por delante de mi morro. Yo apenas podía ver el sentido de esta maniobra, a menos que él esperase que yo hiciese una maniobra similar, sabiendo que si lo hacía, mi motor se pararía, mientas que el suyo seguiría funcionando gracias a estar equipado con un sistema de inyección de combustible y, de este modo, conseguiría escaparse. O eso, o se había desvanecido y, durante unos instantes, no se daba cuanta de lo que estaba pasando, porque continuó volando invertido durante varios segundos, dándome oportunidad de lanzarle una buena ráfaga lateral. Por un instante se enderezó a medias y, lentamente, empezó a caer hasta tocar el mar con la panza.
Por el rostro, me corrían gotas de sudor, y en torno a la boca y a la nariz, notaba que mi mascarilla de oxígeno estaba húmeda y pegajosa. Después del esfuerzo, me sentía bastante agotado y tenía dolorido el brazo a causa de los movimientos bruscos y continuados de palanca en todas direcciones que había tenido que hacer. Cuando se vuela a gran velocidad, es necesario realizar una fuerza considerable para mover la palanca con brusquedad para efectuar maniobras violentas.

...

Tomé unos segundos para tomar aliento. Traté de meter los flaps que indefectiblemente había tenido que abrir durante le combate con el Jerry..., pero no subían. De pronto recordé lo que me había dicho Ian antes de despegar.
- “¡Carajo!”. – exclamé.
En ese momento oía a Dogo por frecuencia reclamar el derribo de un 109... pero ¿y Trébol? Justo cuando me preguntaba esto, pude escuchar por la radio un silbido poderoso; cualquiera que lo escuchara se hubiese dado cuenta que era un motor Merlin acelerando a su máxima potencia.
- “Dogo, Trébol... se encuentran bien?”.
- “¡Ahhh! ¡Con un demonio! – maldijo Dogo – “¿Qué rayos fue eso?”.
- “¡Qué pasa, carajo! ¡Alguien responda!”. – repliqué nervioso.
- “Raptor, algo rozó mi avión y cortó mis cables. ¡Ya no puedo alabear!”.
- “¡Mierda! ¿Eras tu Dogo?” – preguntó Trébol sorprendido.
- “¡Sí, era yo, maldición! ¡Maldito estúpido!”.
- “¡Hey, basta ya!” – interrumpí – “Por hoy fue suficiente. Escuadrón Rojo, todos de vuelta a casa. Los bombarderos vuelven a Francia, parece que el ataque ha concluido.”.
Puse proa al norte en dirección a la isla de Wight.
- “¡Ohh cielos!” – era la voz de Trébol – “¡Maldita sea! ¡Aquí Rojo 2! ¡Tengo un 109 detrás, seis en punto!
- “¡Rojo 2, sal de ahí ahora!”.
- “¡No puedo, repito, no puedo quitármelo de encima! ¡Rompo a la izquierda! ¡Todavía me sigue! ¡Mierda, está disparando! ¡Jodido perro alemán! ¡Anda quítate, quítate maldita sea!”. – blasfemaba Trébol mientras practicaba maniobras de un lado a otro para conseguir zafarse del Jerry – “¡Me dieron Raptor, me dieron! ¡Voy a saltar!”.
- “¡Nooo! ¡Malditos hijos de puta!”. – lloriqueé por la radio – “No te preocupes amigo, hay lanchas patrullando la zona, de seguro te rescatarán. ¡Atención Control Primula! ¡Atención! ¡Perdimos a Rojo 2, repito, perdimos a Rojo 2! ¡Aún tenemos enjambres de 109’s por aquí! Necesitamos ayu...”.
- “¡Raptor! ¡Cuidado! ¡Tienes un 109 por la retaguardia!. – interrumpió Dogo gritando en la radio.
- “¡Maldición!” – mascullé al tiempo que tiraba de la palanca y esquivaba los primeros disparos de las Mg del Jerry. Vi claramente los picos en el agua delante mío de las municiones que no me habían tocado. Giré bruscamente a mi derecha.
- “¡Todavía me persigue! – Los daños estructurales de mi avión, no me permitieron hacer mucho más. El 109 terminó por acertarme una ráfaga que pareció interminable.
- “¡Tengo la cabina llena de aceite! ¡Fuego, tengo fuego aquí dentro! ¡Mayday! ¡Mayday!”.
La maldita carlinga no se abría. Le di dos o tres tiros con la Colt que me había regalado mi hermano para mi decimosexto cumpleaños, y siempre llevaba por mi cintura fuera a donde fuese. A fuerza de golpes, puede destrozar parte del vidrio, lo que me permitió abrirla y saltar con tiempo suficiente antes de que mi aparato se hundiera en el Canal.
Observe. no sin cierta admiración, al 109 que me había derribado alejarse rápidamente, ahora sí devuelta a Francia.

...

En mi bote inflable, esperé largas horas antes de ser visto por un pequeño buque pesquero. En ese tiempo, lloré y supe que, probablemente (si es que acaso el 109 lo hubiese fulminado antes de saltar), mi próximo vaso de licor sería para recordar a nuestro buen Trébol. Ahora que en paz descanse...



Aquí algunas secuencias captadas de mis propios recuerdos... Nuestro despegue, la destrucción del bobardero por parte de Sandy, mi derribo del 109, Trebol en persecución de cazas, el derribo del 109 de Dogo a raz del agua y, finalmente, cuando ese tremendo pioto alemán puso fin a mi vuelo.



Última edición por RAPTOR el Lun Ago 30, 2010 6:01 pm, editado 2 veces
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Re: BOB: Cenizas sobre el Puerto

Mensaje  Trebol el Lun Ago 30, 2010 4:01 pm

Eres el puto Amo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Que bueno que estuvo!!!! Aparte me pasa que al leer tus Deb, se me van haciendo las imágenes de las cosas narradas a modo novela!! BUENÍSIMO!
Y lo mejor, que todo gira en lo que realmente paso! :cheers: :cheers: :cheers: :cheers: :cheers: :cheers:

TREMENDO!!!!!

Me quede sin adjetivos, después vuelvo :face:

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Mensaje  DOGO el Lun Ago 30, 2010 8:30 pm

QUE HdP TODAVIA NO LO LEI ES RETARDE ME VAN A COCINAR SI SIGO POR UN RATO MAS EN LA COMPU, PERO ESTE GUACHO QUE ES UN GUIONISTA DE CINE, CUANDO, LO LEA, QUE GANAS DE VOLAR ME VAN A DAR QUE PUTO ESTE DESGRACIADO DE RAPTOR.
SALUDOS ME VOY A DORMIR. :(
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ahora si

Mensaje  DOGO el Mar Ago 31, 2010 4:34 pm

Lo lei que buen, que buen relato, y si el premio de al academia es para.........EL Señor DEMIAN alias RAPTOR aplausos..... jejejeeje :D :D :D :alien: :alien: :alien: :flower: :flower: :flower: :joker: :joker: :joker: :geek: :geek: :geek: :scratch:
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Re: BOB: Cenizas sobre el Puerto

Mensaje  BLAZE29 el Miér Sep 01, 2010 10:11 am

IMPRESIONANTE!!!!! Como dijo Dogo leyendo tus relatos dan ganas de volar!!! Raptor haz un libro con tus relatos!!!! estan tremendos!!!
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